Camino del Norte


DECLARACIÓN DE LA UNESCO

     

 

 

 

 

 

 

 

 

Los Caminos de Santiago del Norte de la Península se unieron el 8 de Julio de 2015 a la Lista de Patrimonio Mundial de la organización de la ONU para la Educación y la Cultura (UNESCO) en la 39ª sesión de su comité en la ciudad alemana de Bonn.
La decisión de la UNESCO completa el reconocimiento que esta organización otorgó al Camino Francés en 1993. Las cuatro nuevas rutas del Camino de Santiago que se incorporaron son: el Camino Primitivo, que se inicia en Oviedo; el Costero, de 936 kilómetros de longitud; el Camino vasco-riojano, que comienza en Irún; y el Camino de Liébana, que une la ruta jacobea con el monasterio de Santo Toribio, en Cantabria. Todos suman 1.500 kilómetros.

Enlace a la declaración oficial: http://whc.unesco.org/en/list/669/

 

Camino de la Costa desde Ontón a Unquera: 250 km

Camino Lebaniego desde San Vicente de la Barquera a Santo Toribio: 71km

 

 

 

 

El Camino en cinco puntos claves:

  • Es una de las principales rutas de peregrinación del cristianismo, desde hace 1200 años, comparable con Jerusalén o Roma. 
  • Enlaza distintos puntos de Europa con la ciudad de Santiago de Compostela, en cuya catedral se encuentran los restos del Apóstol Santiago, que reaparece durante la conquista musulmana de España.
  • Constituye un eje comercial, religioso, de intercambio de conocimientos, así como de penetración de nuevas corrientes artísticas vinculadas a las manifestaciones de piedad religiosa (románico, gótico, barroco)
  • Surgen grandes monasterios así como equipamiento para los peregrinos dentro de los monasterios, albergues y hospitales.
  • Tuvo gran importancia política y económica, transformando el territorio.
 

 

Descárgate el mapa del Camino Lebaniego y el Camino del Norte haciendo clíck AQUÍ

 

CONTEXTO HISTÓRICO Las Rutas Jacobeas por Cantabria

Según viejos cronistas el primitivo camino de peregrinación a Santiago de Compostela desde Europa fue el que discurría ceñido a la costa cantábrica. Los libros de regla de los antiguos monasterios de Santoña, Santillana y Santo Toribio, recogen noticias sobre el paso y atención a los peregrinos por estas tierras desde el siglo X, hace más de 1000 años. Además fue un monje cántabro, San Beato de Liébana, quien dos siglos antes propagó la devoción a Santiago como primer predicador del cristianismo en España, preparando el ambiente para el posterior descubrimiento de la tumba del Apóstol en el campo de la Estrella.
 

La originaria y dura ruta norteña, alejada del riesgos de los peligrosos asaltos de los musulmanes de la Meseta, quedó un tanto marginada cuando estos fueron empujados hacia el sur por el avance de la Reconquista, pero, sobre todo, cuando los reyes privilegiaron a cluniacenses y templarios para que estructuraran el gran camino interior. Tal circunstancia coincidió con en el enorme auge experimentado por las peregrinaciones desde el siglo XII.

No por ello dejaron de transitar penitentes por el camino costero, antes bien, siguieron viniendo, tanto andando como especialmente por mar. Menos conocidas que las terrestres, las peregrinaciones que hacían parte de la ruta en barco fueron muy importantes hasta la expansión del protestantismo, ya en pleno Renacimiento. Hubo Años Santos en que llegaron a La Coruña diez veces más barcos que en un año normal.

Desde el siglo XVI todo cambió, al dividirse la Cristiandad y tildar los reformados de idólatras a los católicos que seguían rindiendo culto a las reliquias y estatuas de los santos. Aunque la mitad de los países dejaron de mandar peregrinos, y las fronteras se hicieron más peligrosas por las guerras que utilizaron a la religión como bandera, de todo el mundo occidental siguieron llegando peregrinos a Santiago.

 

 

 

Por haberse conservado mejor los documentos delos siglos XVI a XVIII contamos para este largo periodo con evidencias mucho más abundantes del paso de transeúntes jacobeos por los caminos de la costa cantábrica. Resulta así que hace más de un milenio que cruzan peregrinos las montañas y los ríos de Cantabria, lo que hace improbable que sendero alguno haya dejado de ser pisado alguna vez por penitente jacobeo. Sin embargo eso no convierte a cualquier camino en el Camino de Santiago.

Lo que transforma a un itinerario en ruta jacobea son las infraestructuras construidas por los lugareños y poderos públicos para la atención de los peregrinos. Estas pueden ser de tres tipos, las que alivian los pies, las que cuidan el cuerpo, y las que templan el alma del caminante, es decir, para los primeros, calzadas; para el segundo refugios; para la tercera santuarios.

La investigación en los archivos y la exploración por los vericuetos y senderos que discurren por los valles y montañas, han permitido acumular abundantes pruebas y evidencias de todo ello en Cantabria. La memoria colectiva conservada en forma de tradición de los pueblos, se complementa así con la documentación histórica y los monumentos que facilitan reconocer las viejas rutas y recuperarlas para el presente y futuro.

Los antiguos caminos reales, encachados cada año por los vecinos de los concejos que atravesaban, con sus puentes de madera que serían sustituidos por otros más seguros desde el Renacimiento; los vados y barcas de pasaje con que cruzar las peligrosas rías, frecuentemente con las aguas revueltas por las olas y las corrientes de la marea; todo ello se cuidó y fue atendido secularmente, procurando siempre mejorarlo, para ofrecerlo a los peregrinos de forma gratuita.

Los albergues y hospitales, de los que se han documentado casi setenta en Cantabria, muchos de ellos fundados ex profeso para la atención a los transeúntes santiagueros, eran sostenidos por los vecinos, las parroquias y las órdenes religiosas. Algunos eran muy grandes, para las coordenadas de la época, como el del Santo Espíritu, en el claustro de la Catedral de Santander, que contaba nada menos que con doce camas, cada una de las cuales estaba protegida por una imagen de un Apóstol.

Y como remate de todo esto estaban también los santuarios con elementos jacobeos, que en gran cantidad jalonaban la ruta a modo de hitos espirituales. Son multitud las iglesias y ermitas dedicadas a Santiago en Cantabria, la mayor parte de ellas situadas a lo largo del camino a Compostela. Pero además estaban y están las dos grandes iglesias con jubileo propio, el monasterio de Santo Toribio en Liébana y la colegiata de los mártires Emeterio y Celedonio en Santander, actual catedral basílica. Como el peregrino buscaba indulgencia para purificarse por las faltas cometidas, no desaprovechaba oportunidad alguna de sumar cuantas pudiera, a fin de redimir el tiempo de estancia en el purgatorio. Esta es la razón por la que muchos venían que por el "camino francés", se desviaban hasta San Salvador de Oviedo, cruzando dos veces la dura Cordillera Cantábrica. Del modo semejante, Santander y Santo Toribio fueron puntos de referencia y finales de etapa para muchos romeros a lo largo de los siglos. Los edificios góticos de sus templos cuentan con dos puertas como todas las iglesias jubilares, de las que la llamada "del perdón" sólo se abría los años señalados.

 

 

Los escabrosos y difíciles caminos por la costa a Santiago siempre fueron sinuosos y complicados, a consecuencia del condicionante de las montañas, los tumultuosos ríos, los estrechos valles y las profundas rías que torturan y enriquecen el territorio, quebrándolo y multiplicándolo en mil paisajes diferentes. Aunque en nuestros días las comunicaciones son incomparablemente más fáciles, los auténticos caminos a Santiago de Compostela por el Norte deben ceñirse, como todos los demás, a la verdad histórica de su recorrido, recuperando y preservando la tradición de tantos siglos. La ruta principal entre las jacobeas que cruzaban y cruzan la región de Cantabria es la de la costa. En ella el accidente geográfico que más violenta el camino consiste en grandes rías que desde la mar se introducen profundamente en las montañas, generalmente asociadas a desembocaduras de ríos con cauce más o menos perpendiculares al litoral. Los viajeros y peregrinos de antaño tenían dos alternativas ante ellas, o cruzar los brazos de mar en barcas planas o dar un gran rodeo bordeándolas.

Hoy en día las dos rías mayores siguen contando con barcas de pasaje que puede utilizar el peregrino, la de Laredo-Santoña y la de Somo-Santabnder. Otras tienen puentes como los dos que cruzan la de San Vicente de la Barquera desde los tiempos de los Reyes Católicos, o los más recientes que libran Tina Menor y Tina Mayor. Pero hay todavía otras tres rías cuyas barcas hace muchos años que desaparecieron, son la de Oriñón, la del Asón por Mogro y la de San Martín de la Arena (Suances).

En los últimos años, se ha multiplicado el interés de la gente por las rutas jacobeas, en el ambiente de promoción general protagonizado tanto por la iglesia, como por los poderes públicos y la iniciativa privada.

José Luis Casado Soto.

 

CAMINO DEL NORTE

 

Reconocimiento de la importancia del Camino:

En 1987 el Consejo de Europa designo a los Caminos de Santiago como Primer Itinerario Cultural Europeo sopesando el potencial que estos recorridos tienen en la toma de conciencia de la identidad europea y de la puesta en valor del Patrimonio Cultural. 

En el año 1993 el "Camino de Santiago de Compostela", fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

En Julio de 2015 se añadió una extensión a este bien cultural logrando la inclusión del "CAMINO DE SANTIAGO DEL NORTE". Esta extensión comprende una red de cuatro itinerarios de peregrinación cristiana ¿el Camino costero, el Camino interior del País Vasco y La Rioja, el Camino de Liébana y el Camino primitivo¿ que suman unos 1.500 kilómetros y atraviesan el norte de la Península Ibérica. El bien cultural ampliado posee un rico patrimonio arquitectónico de gran importancia histórica, compuesto por edificios destinados a satisfacer las necesidades materiales y espirituales de los peregrinos: puentes, albergues, hospitales, iglesias y catedrales. También cuenta con algunas de las rutas primigenias de peregrinación a Santiago de Compostela, creadas después de que en el siglo IX se descubriera en el territorio de esta localidad un sepulcro que, según se cree, encierra los restos mortales del apóstol Santiago el Mayor.

 

Localidades por las que discurre el Camino del Norte:

 

  • Ontón
  • Santullán
  • Sámano
  • Castro Urdiales
  • Islares
  • Guriezo
  • Liendo
  • Laredo
  • Santoña
  • Colindres
  • Treto
  • Bárcena de Cicero
  • Gama
  • Escalante
  • Argoños
  • Bareyo
  • Noja
  • Isla
  • Castillo
  • San Miguel de Meruelo
  • Bareyo
  • Güemes
  • Galizano
  • Somo
  • Pedreña
  • Elechas
  • Pontejos
  • Maliaño
  • Guarnizo
  • Cacicedo
  • Santander
  • Santa Cruz de Bezana
  • Mortera
  • Arce
  • Mar
  • Requejada
  • Barreda
  • Camplengo
  • Santillana del Mar
  • Arroyo
  • Oreña
  • Cigüenza
  • Cóbreces
  • Trasierra
  • Pando
  • Concha
  • Comillas
  • Oyambre
  • San Vicente de la Barquera
  • La Acebosa
  • Estrada
  • Muñorredero
  • Pesués
  • Unquera

CAMINO LEBANIEGO

Localidades por las que discurre el Camino Lebaniego:

  • San Vicente de la Barquera
  • La acebosa
  • Serdio
  • Muñorredero
  • Camijanes
  • Cabanzón
  • Cades
  • Sobrelapeña
  • Cicera
  • Lebeña
  • Allende
  • Pendes
  • Tama
  • Potes
  • Santo Toribio

 

El Centro de Estudios Lebaniegos "Don Desiderio Gómez Señas" en Potes

 

 

Se encuentra ubicado en la antigua Iglesia de San Vicente Mártir, noble edificio del siglo XIV, sito en la confluencia de los ríos Deva y Quiviesa que desde tiempo inmemorial acogió el Lignum Crucis en días señalados y cuyas campanas se tañían para llamar a concejo.

Se trata pues de una joya de la arquitectura e interiorismo inigualable, marco y encuadre de multitud de eventos de carácter cultural. Una hibridación entre el gótico tardío de su estructura y la vanguardia de su interior.

Cuenta con la Oficina de Atención al Peregrino, única en la región, donde cada año se recibe a miles de visitantes de todas las nacionalidades a su paso por la capital lebaniega hacia el monasterio de Santo Toribio, uno de los 4 lugares Jubilares de la Cristiandad desde la Edad Media, junto con Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela, que son Patrimonio Mundial, dentro de los 7 jubileos in perpetuum que hay en la actualidad. Así pues, en su interior se ofrece información del Camino de Santiago del Mate Norte y Camino Lebaniego. Ambos caminos declarados Patrimonio de la Humanidad por Unesco.

 

Información y reservas:

Teléfono: 942 738 126 / 942 738 124

Email: cel@srecd.es

 

 

 

Documentación del Camino del Norte y Lebaniego

Publicación Declaración BOC BIC Ruta Lebaniega
Publicación Resolución BOC BIC Ruta Lebaniega
Publicación Resolución BOC Camino de Santiago del Norte
Informe Documental Camino de Santiago
Imágenes de la historia del Camino

 

 

 

Programa de actividades culturales 2017 en el Camino del Norte

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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